La inteligencia artificial contemporánea atraviesa un momento de éxito aparente que oculta una debilidad fundamental. Los sistemas que hoy nos asombran por su capacidad para redactar textos coherentes o generar imágenes oníricas dependen de una infraestructura de aprendizaje que se encuentra al borde de la saturación. En el corazón de esta limitación reside un fenómeno…

