La promesa de la inteligencia artificial generativa se ha sostenido, hasta fechas recientes, sobre un pacto frágil entre la inagotable capacidad de asombro humana y la elocuencia estadística de las máquinas. Sin embargo, bajo la superficie pulida de respuestas articuladas y una prosa que roza peligrosamente la cualidad humana, persiste un fenómeno que inquieta a…

To access this post, you must purchase Suscripción Mundo IA Pro.