La exploración espacial ha sido desde sus inicios el pináculo de la ingeniería humana, un dominio donde la precisión no es un lujo, sino una condición absoluta para la supervivencia. En el imaginario colectivo, alimentado por décadas de ciencia ficción, visualizamos a las inteligencias artificiales del futuro como entidades omniscientes capaces de pilotar naves interestelares,…

