Durante gran parte del siglo veinte, el progreso científico operó bajo un contrato social tácito pero robusto. La universidad, financiada mayoritariamente con fondos públicos y guiada por ideales de conocimiento abierto, actuaba como el motor principal de los descubrimientos fundamentales. La industria, por su parte, tomaba esos hallazgos y los transformaba en productos, en una…

El fin de la universidad: por qué las Big Tech deciden ahora qué es verdad en la IA
Publicaciones Recientes
Lo que la inteligencia artificial todavía no puede predecir sobre la ciencia
Un análisis profundo sobre el límite del conocimiento sintético frente a la imprevisibilidad del descubrimiento human
China no quiere que sus modelos sean solo baratos
La guerra de precios entre tecnológicas chinas convirtió el acceso a modelos generativos en una carrera feroz p


