Durante gran parte del siglo veinte, el progreso científico operó bajo un contrato social tácito pero robusto. La universidad, financiada mayoritariamente con fondos públicos y guiada por ideales de conocimiento abierto, actuaba como el motor principal de los descubrimientos fundamentales. La industria, por su parte, tomaba esos hallazgos y los transformaba en productos, en una…

El fin de la universidad: por qué las Big Tech deciden ahora qué es verdad en la IA
Publicaciones Recientes
La asistencia automática elimina el “no sé”
La asistencia automática reduce la voluntad de decir “no sé” Cinco experimentos con 3.132 participantes encontraro
Imitar autores confunde a los detectores
Los detectores fallan cuando el texto imita a un autor Una prueba de Epoch AI encontró que tres detectores reconocen ca


